No es otro artículo sobre la astenia primaveral

Autor: José María Cardesín 

En primavera, al igual que lo hacen las flores, podemos ver como florecen y proliferan multitud de artículos y noticias sobre la famosa astenia primaveral, y en ellos, se intenta analizar las causas, su impacto en la sociedad, de donde surge dicho trastorno, y si en definitiva es cierto. He llegado a leer incluso que es una dolencia imaginaria, o que está relacionada con el estrés de la primavera, el cambio de tiempo, y que debemos intentar hacer bondad, dieta sana y ejercicio para mermar sus efectos.

Pero, existe la astenia primaveral?
Sin duda no es un estado sugestivo que nos asola a muchos cada año, ni es imaginario, ni son un conjunto de situaciones que se suceden y nos desastibilizan, no, es mucho más sencillo. En realidad, cualquiera que haya estudiado Medicina China sabrá que es la astenia primaveral.

Bajo el prisma de dicha medicina, nos explican como el clima afecta al organismo, y lo hacen de una forma más extensa y profunda que lo hace el conocimiento biológico y fisiológico occidental. Nunca habéis oído como el frío afecta a los huesos? Y conocéis el caso del niño que tenía asma y lo enviaron a un clima más seco porque le iba mejor? Para mi desgracia, el pizzero de mi barrio, un señor mayor y versado en las artes de la comida italiana tuvo que dejar su trabajo por el calor del horno afectaba su corazón.

Pues la Medicina China nos explica como en cada estación, ya sea por estación o por clima (calor, viento, humedad), nos describe punto por punto como estos nos afectan y a qué partes del organismo lo hacen.

En el caso que nos ocupa, primavera, los cambios climáticos afectan al hígado. El hígado tiene muchas funciones, pero una de ellas es controlar una reserva de glucógeno con la que se nutre la musculatura. Cuando este proceso de nutrición se altera, nuestra musculatura, sin ninguna otra causa y explicación, se queda más laxa. Esa es la causa de que la astenia primaveral nos produzca “flojera”, debilidad, y en general un estado de mayor cansancio, en el que parece que nos pesa el cuerpo.

También el hígado es un importante órgano relacionado con el estado de ánimo, concretamente con la rabia y la irritabilidad. Es interesante apuntar que esta relación se produce en ambas direcciones, el hígado en deficiencia puede producir un estado irritable en una persona, y una persona irritable puede terminar por afectar a su propio hígado. Por ejemplo, hay niños, que su cuadro de “rabieta” lo llevan hasta tal punto que concluyen con un gran vómito, por otro lado, hay gente que al tomar alcohol, y de hecho a muchos alcoholicos les puede pasar, se vuelven más agresivos e irritables.

Por eso, en esta época maravillosa de primavera, nos podemos encontrar más nerviosos, más inquietos, irritables y con un estado de ánimo ligado a la astenia, más bien bajo.

Podríamos profundizar mucho más en la materia, pues la Medicina China nos explica como el hígado produce muchos otros síntomas como el insomnio de primera hora de la noche, dolores erráticos, visión borrosa, y algunos más, todos ellos de posible aparición en estas fechas en los que la astenia primaveral se presenta y que podemos traducir como insuficiencia hepática aguda.

Por eso, desde comienzo de año, hacer una depuración hepática o tomar menos alimentos que dañen al hígado (alcohol, grasas…), nos hará pasar una primavera sin apenas notar síntomas o variaciones en nuestro organismo. Sin embargo aquellas personas que más síntomas noten, sin duda es que tienen el hígado más inflamado o en deficiencia.

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